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Periodo Mioceno:

Comprende de siete edades, las cuales comprenden un lapso de 24 a 5 millones de años atrás.

La edad "Colhuehuapense", es la mas antigua de este periodo y se encuentra principalmente en la Provincia de Chubut, Argentina. Posee una antigüedad de 21 a 19 millones de años atrás. La edad "Santacrusense" corresponde a sedimentos que se han depositado entre 17,5 a 16,5 millones de años, encontrando una amplia distribución en todas las provincias patagonicas. La edad "Colloncurense" se caracteriza por su amplio registro fosilífero de vertebrados de ambientes cálidos y tropicales, marcando drásticamente el reemplazo de mamíferos sudamericanos. Su antigüedad es de 15,5 a 14 millones de años. La edad "Lavarense y Mayonense" poseen una antigüedad entre 13,8 a 10 millones de años. Esta ultima se encuentra muy bien representada en las barrancas del Rió Mayo, al sur de la Provincia de Chubut. La edad "Chasquéense" es tal vez , la mas popular del Periodo Mioceno, ya que los vertebrados extraídos de esta antigüedad son numerosos. Posee una antigüedad de 10 a 9 millones de años y corresponden a los yacimientos expuestos en las barrancas del Arroyo Chasico ( Partido de Villarino y Adolfo Alsina), Provincia de Buenos Aires, Argentina. Por ultimo la edad "Huayquereriense" y corresponden a los sedimentos depositados entre 9 y 7 millones de años atrás, las cuales afloran a orillas del Rió Paraná y otros causes de agua de la mesopotania Argentina. En el Mioceno temprano el clima era muy cálido. La presencia de vertebrados corredores y pastadores indicarían un ambiente de praderas, con precipitaciones relativamente abundantes, que alternaban con ambientes de bosques cálidos. Para este momento se produjo una importante emersión en Sudamerica, como consecuencia de este fenómeno el mar epicontinental que bañaba la costa occidental sudamericana registro una leve regresión. Este fenómeno posibilito en la región del caribe, la dispersión de algunos pequeños carnívoros placentarios, los cuales se encontraban ausentes en América del sur. En la Antartida las abundantes precipitaciones favorecen la formación de la capa de hielo. Como consecuencia del periodo mas intenso de orogenia andina comenzó paulatinamente el crecimiento de la desertización en gran parte del territorio Argentino, sobre todo desde la pampa hasta tierra del fuego. La elevación de la cordillera de los Andes produjo una "sombra de lluvias" a lo largo de su flanco oriental, bloqueando el paso de humedad que acarrean los vientos del pacifico. Al sur de los 40º S  las condiciones al este de la cordillera pasan de ser bosques cálidos y húmedos a ser sabanas áridas y templado por lo que se hacen abundantes los mamíferos gastadores y ramoneadores. El clima templado y seco de la Patagonia favoreció un recambio de los tipos fáunisticos, que procedió por mucho tiempo a la entrada de nuevos grupos de mamíferos de origen norteamericano. En la plataforma continental se desarrollo un mar de aguas cálidas, someras y cercanas a la costa. A fines del Mioceno, los cambios climáticos causados por el levantamiento de los Andes se vieron acentuados por el desarrollo del escudo de hielo Antártico, lo que produjo un descenso en las temperaturas costeras y dio origen a corrientes frías que se hicieron efectivas en la plataforma Argentina alrededor de los 10 millones de años atrás. Consecuentemente con esto la fauna de las costas argentinas experimento una migración progresiva hacia el norte, buscado regiones mas optimas para sobrevivir.

 

Fotos e Ilustraciones del Mioceno:  Aquí

Fororhacos longissimus.

Ave. Durante mucho tiempo, los carnívoros mas exitosos en América del sur fueron aves gigantescas como los Phorusrhacos. El primer hallazgo de esta ave a principios de siglo, cuyas piezas fueron atribuidas en un principio a alguna especie de Perezoso emparentado con los actuales osos hormigueros, ya que el pico inferior del ave se parecen a las mandíbulas sin dientes de aquellos mamíferos. Esta enorme ave, que podía llegar hasta los 2 metros de altura, tenia largas y poderosas patas que estaban adaptadas para correr velozmente persiguiendo presas de tamaño pequeño y medio. Sus minúsculas alas no les servían para volar, pero eran utilizadas para mantener el equilibrio. Su pico era tosco y fuerte, el cual podía romper huesos. Perseguía a sus presas a gran velocidad, y una vez que estas eran alcanzadas eran volteadas con el pico del ave, y clavaba en el lomo de sus victimas unas fuertes garras, evitando que esta se escape y destrozarla rápidamente. Los parientes de Fororhacos longissimus se extinguieron hace 3 millones de años.

Argentavis magnificens.

Ave. Un hallazgo fuera de lo común fue realizado por los doctores Rosendo Pascual y Eduardo Tonni en las cercanías de las Salinas Grandes de la población de Hidalgo, Provincia de La Pampa, Argentina. en sedimentos que oscilan entre 8 y 6 millones de años antes del presente. Se trataba de una enorme ave hasta entonces desconocida la cual bautizaron "Argentavis". En vida, las alas, tenían envergadura de unos 8 metros, del pico a la cola tenia 3,5 metros y unos 2 de altura. Las plumas mas largas pudieron tener 1,5 metros de longitud, con un ancho de 20 centímetros. Su peso esta calculado entre 80 y 100 Kilogramos. Por su tamaño, seguro que fue un ave planeadora, limitando el aleteo al carreteo y posterior despegue, aprovechando las fuertes corrientes térmicas para su majestuoso vuelo que provenían del océano Pacifico, antes de que las cordilleras llegaran a las alturas que presentan en la actualidad.   Por lo tanto, Argentavis magnificens resulto ser hasta el momento el ave voladora de mayor tamaño del mundo.

Onactornis depressus.

Ave.  Todos los Paleontólogos se ponen de acuerdo de que Onactornis depressus fue el ave corredora mas grande de todas las épocas. Su nombre significa "Jefes de las aves" y no es por nada. Su masa corporal esta estimada en unos 800 kilogramos aproximadamente. Todas las aves corredoras que se diversificaron en Sudamérica por lo general son carnívoras, por acepción de este ejemplar, el cual era carroñero, o por lo menos los investigadores creen esto. Su enorme tamaño y un cuerpo robusto y grande no reúne las características necesarias para ser un depredador. Pero seguro que su gigantesco cuerpo asustaba a otros depredadores como Thylacosmilus, apropiándose rápidamente de su presa mal herida o muerta. Tenia un pico muy desarrollado y duro, especializado en romper huesos. Su tamaño era de aproximadamente de 2,5 metros de altura y sus alas eran tan reducidas que prácticamente pasaban de ser percibidas. El desarrollo de grandes zonas de praderas y altos pastizales, sumados a la falta de depredadores primarios en el continente, es la explicación que encuentran los científicos para explicar la magnitud de estos fabulosos animales desaparecidos. Sus restos provienen principalmente de los depósitos sedimentarios de la Provincia de Buenos Aires, Argentina, cuya antigüedad seria de 6 millones de años antes del presente.

Boidedae ident.

Ofideo:  Hace algunos años atrás, un Paleontólogo del Museo Argentino de Ciencias Naturales de Buenos Aires se encontraba revisando las colecciones de dicha institución, hallo el fragmento de una enorme vértebra que, en un principio, fue atribuida a restos de un Dinosaurio. Al consultar los registros del inventario del Departamento de Paleontología de Vertebrados "Florentino Ameghino" del Museo, se dieron cuenta los investigadores de que se trataba de un enorme vertebrado que vivió durante el Terciario, mucho después de la desaparición de los grandes reptiles de la Era Mesozoica. La pieza en cuestión fue hallada por el Geólogo Roberto Ferello en el año 1953, en sedimentos de origen continental de la zona comprendida entre los lagos Musters y Colhue Huapi, al sur de la Provincia de Chubut. Hoy sabemos que esta vértebra pertenece al Ofidio (Serpientes y víboras)  mas grande de todos los tiempos. Calculamos después de hacer varias comparaciones con especies vivientes y extinguidas, que este enorme animal midió unos 20 metros de largo. Su cráneo tuve que medir unos 70 centímetros, con lo que la abertura bucal le permitía engullir presas de mas de un metro de circunferencia, como los Astrapotherios y otros Notoungulados de la época.

Astrapotherium magnum.

Mamífero. Mientras los Marsupiales evolucionaban, los Notoungulados hacían lo mismo para colonizar todos los ambientes. Astrapotherium tenia 2,5 metros de largo y pesaba 1,5 toneladas.  Su cuerpo largo y bajo, con espalda y patas algo débiles; las traseras eran mas frágiles que las delanteras. Los pies eran pequeños y plantígrados, es decir, todo el peso lo soportaba la planta. Los huesos de la nariz son muy cortos y se abrían en lo alto de la frente, lo cual indica la presencia de una trompa. Los caninos crecían durante toda su vida, formando 4 colmillos. Los dos superiores se recortaban contra el par inferior. Estos últimos eran anchos y sobresalían, para arrancar plantas. Tomados todos los rasgos, parecería indicar que Astropotherium era un animal de hábitos acuáticos, nadando y desplazándose en pantanos pocos profundos, donde con su trompa y colmillos arrancaba las plantas de raíz.

Chasicotherium rothi.

Mamífero. Fue un "Notoungulado" de gran tamaño descubierto en la formación Chasico, Provincia de Buenos Aires, cuyos sedimentos poseen una antigüedad entre 10 y 9 millones de años. Era un herbívoro que prefería ambientes secos y abiertos. Guarda al igual que el Toxodon y el Trigodon, cierta semejanza con los hipopótamos y rinocerontes sin tener parentesco alguno. Este fenómeno es conocido como "convergencia adaptativa o evolución paralela", es decir, especies que nunca tuvieron contacto entre si, y su semejanza es el resultado de adaptarse a ambientes muy similares y cubrir nichos ecológicos iguales. Lo mas llamativo de Trigodon, es que, en vez de tener falanges ungeales o pezuñas en sus patas, poseía unas robustas garras. Su peso fue de una tonelada y media. 

Homunculus patagonicus.

Mamífero. Fue un primitivo primate (monos) aloctono, cuyos ingreso al continente fue hace 30 millones de años según la evidencia fósil reunida hasta el momento. Vivió en el Rió Pinturas ,en la patagonia Argentina durante la edad Santacrucense. El hallazgo de estos mamíferos indican que durante parte del Mioceno temprano, el sur Argentino tenia condiciones ambientales muy semejantes a las que hoy podemos observar en la selva misionera y amazónica. Su tamaño es muy pequeño y no pesarían mas de 1 kilogramo. Al igual que sus representantes vivientes, su dieta era omnívora. Comían insectos, frutos, pequeños mamíferos etc. Lo que mas llama la atención de estos primates es su "encefalizacion progresiva", es decir, el aumento de la corteza cerebral a comparación de su tamaño, lo que le permitiría retener información e inteligencia, pero en este periodo algo muy remoto.

Pliolestes.

Mamífero. Se encuentra dentro de la familia Coenolestidae. Se trata de un pequeño marsupial con características de reproducción muy compleja y primitiva entre los mamíferos. Su dieta era principalmente insectívora, aunque es muy probable que tuvieran hábitos carroñeros cuando se le presentaba la ocasión. Su aspecto no era para nada similar a una zarigüeya como en otros casos, sino de un pequeño roedor (como una laucha). Son autóctonos y endémicos de América del sur, y que en la actualidad se encuentra representado por dos géneros vivientes en los parámetros de las selvas andinas, y por otro lado, dos géneros extintos y emparentados con Pliolestes, que vivieron durante el Oligoceno y Mioceno respectivamente, con formulas dentarias mas especializadas. Si bien sus restos fueron hallados en la Provincia de Chubut, en los últimos años los Paleontólogos han hallado y colectado ejemplares muy bien preservados en la Provincia de Buenos Aires.

Microtragelus (=Argyrolagus) argentinus.

Mamífero. Fue un pequeño mamífero marsupial de tamaño pequeño, como un ratón (aprox. 40 cm de largo), emparentado con los actuales canguros de Australia y las zarigüeyas de América del sur. Su apariencia es muy semejante a las actuales ratas canguros de Egipto. Tenia largas patas traseras y brazos cortos. Sus mandíbulas eran con apariencia rodariforme. Tal vez, tuvo orejas largas, pero estas no se han preservado como fósiles. Se alimentaba de vegetales e insectos y probablemente tuvo hábitos crepusculares o nocturnos. Sin embargo, Argyrolagus fue parte de una evolución notable e independiente que tuvo lugar en Sudamérica durante los últimos 70 millones de años, cuando esta quedara aislada del resto de las masas continentales y se desarrollara una fauna única y que no se repitió en otras partes del mundo. Estos marsupiales, mamíferos con bolsa, habían ocupado nichos ecológicos que en otras partes del mundo estaban ocupados por mamíferos placentarios.

Glyptatelus.

Mamífero. Pertenecen a una familia muy particular de Xenarthros extinguidos, los "Glyptodontidae". Tenían una coraza ósea (Cingulata) autóctonos de América del sur, de tamaño mediano, alcanzando una notable diversificación durante el Plioceno y Pleistoceno. Su caparazón óseo, espeso y rígido, formado por placas soldadas entre si, con dentición especializada para la dieta herbívora, alimentándose principalmente del pastoreo se convirtieron rápidamente en animales exitosos para los pronunciados cambios climáticos que se aproximaban. Su coraza no les permitía realizar grandes movimientos ni realizar cuevas, ya que estas no presentaban bandas móviles como los peludos y mulitas actuales. Su cola probablemente estaría provista de unos anillos óseos y un tuvo largo al final de la misma, como los ejemplares mas recientes extintos, pero la ausencia por ahora de estos restos no afirma de que sea así. Su cráneo era grande y tosco, cubierto en la parte superior por un escudete de placas, lo que protegía al animal cuando era atacado por predadores de la época, como las gigantescas Aves o los Marsupiales dientes de sable. Sus patas eran muy cortas y robustas como para soportar el peso del animal. Su fémur totalmente desproporcionado a comparación a otros huesos largos, y la pelvis soldada al caparazón del animal. El mismo vivió durante el Mioceno de Chubut, Argentina.

Protamandua.

Mamífero. Genero de mamífero Xenarthro (Vermilingua) de tamaño mediano a moderadamente grande, terrícolas y semiarbolicolas. Es muy probable que, al igual que sus representantes actuales y sus parientes gigantes del Pleistoceno, tuviera un pelaje formado por pelos cerdosos, espesos y duros. Poseían una cola muy larga, la cual duplicaba la longitud total. Su cráneo es muy particular y a veces cuesta a simple vista identificarlo como tal. El mismo tiene forma alargado, delgado, ligeramente curvado en la parte inferior y termina en un hocico romo. Su maxilar tiene la misma longitud, siendo muy poco movible el inferior, ya que su boca se vería como una pequeña hendidura. Según las características morfológicas del cráneo podemos decir que sus ojos y orejas eran muy pequeñas. Su columna vertebral es algo corta y ancha. Sus extremidades cortas. Las delanteras tienen cuatro dedos provistos de unas falanges úngeles muy robustas y comprimidas, las cuales se asemejan a las garras de un ve rapaz. Los posteriores son menos robustas que las anteriores, tienen pies con cinco dedos. Su lengua era larga y estrecha, la que serviría para alimentarse de hormigas, termitas y otros pequeños insectos, con la cual llegaría hasta los rincones menos accesibles. Es probable que tuviera un metabolismo algo lento. Los fósiles de este llamativo mamífero es algo escaso, sus restos aparecen en el Mioceno y Plioceno de Patagonia y en la Provincia de Buenos Aires.

Chubutherium.

Mamífero. Pertenece al grupo de los mamíferos Xenarthros, los cuales no han dejado descendiente, ya que los mismos son exclusivos del Oligoceno y Mioceno de América del Sur. Su parentesco esta relacionado con los Milodontidos, compartiendo algunos semejanzas, entre ellas, caminar sobre los nudillos, poseer una serie dentada muy simple, con pocos molares sin esmalte, y con evidencias de poseer algunas placas térmicas o huesecillos que estaban ubicadas en la piel del animal. Formando una especie de coraza oculta por debajo de la pelambre. Su alimentación era exclusivamente herbívora, y probablemente omnívoro ocasional, pero esta ultima hipótesis no esta lo suficientemente comprobada. Sus restos fósiles son muy pocos y fragmentados, por ello no podemos dar mas precisión sobre el presente genero. Sus fósiles proceden de distintos sitios de Patagonia, Argentina.

Palaeomyrmidon.

Mamífero. Genero monotípico de Xenarthros de tamaño similar al de una ardilla, pero con aspecto similar al de un oso hormiguero actual. Palaeomyrmidon fue estrictamente arborícola, insectívoro y melivoro. En la actualidad se encuentran representado por un único genero, conocido como Cyclopes, endémico, de neotropica. Las patas de este singular fósil son parecidas a otras especies ya mencionadas, por tener las delanteras provistas de cuatro dedos, de los cuales dos tienen enormes y afiladas falanges ungueales o garras. Este pequeñísimo animal vivió en las abundantes selvas sub-tropicales de la antigua Patagonia, donde podía estar bien refugiado de los principales depredadores de la época. El tamaño de las fosas oculares señalan hábitos nocturnos. Es probable que fuera algo lento y de aspecto pesado, pero podía trepar los árboles con cierta facilidad con su larga cola prensil, al igual que lo hace un simio. Como hemos adelantado su alimentaron estaba constituida por numerosos insectos, como hormigas, termes, abejas, avispas y de las larvas de todos estos. Se podría poner en dos patas, formando un trípode con su cola mientras que con las patas delanteras se lavaba el alimento a la boca. Sus restos provienen principalmente del Mioceno superior de Chubut, Argentina.

Prolagostomus.

Mamífero. Se trata de un genero bien reconocido en el Mioceno Argentino. Es un roedor caviomorfo de tamaño relativamente grande. Son herbívoros estrictos, aunque algunos autores sostienen probables hábitos carroñeros, ya que en sus paleocuevas o madrigueras antiguas, con frecuencia se hallan restos óseos pertenecientes a otros animales de la época con marcas a sus dientes, pero también se puede tratar de una actividad propia de los roedores, de roer cosas duras para evitar el crecimiento descontrolado de sus incisivos. Este animal también se encuentra representado por otros dos géneros de su familia, uno de ellos el Lagostomopsis antiquus del Plioceno, y Lagostomus maximus del Pleistoceno y Holoceno. Se trata de especies aloctonas que ingresaron al continente en el Oligoceno superior adaptándose efectivamente a los nuevos cambios ambientales. A este genero lo conocemos por sus abundantes restos fósiles, ya que no tiene descendientes vivientes.

Phoberomys.

Mamífero.  Era un roedor caviamorfo endémico y autoctono (?) de América del sur, de tamaño grande. Generalmente cuando hablamos de roedores nos imaginamos las ratas o lauchas. Phoberomys era algo mas grande que un cerdo domestico y superaría los 200 kilos de peso. Esta emparentado con el súper roedor del Plioceno "Telicomys" (ver). Su cuerpo era grande y de aspecto rechoncho. Sus extremidades eran largas y angostas. Su maxilares y ramas mandibulares estaban provistas por cuatro molares y incisivos con 2 centímetros de espesor. Su dieta estaría adaptada a los follajes mas duros de la región. Estos ejemplares son solo conocidos por piezas aisladas que no aportan mucha información sobre su morfología.

Artophoca fischeri.

Mamífero. Un diente de mamífero Pinnipedo de la Familia Phosidae. Estos animales, identificados como focas, son carnívoros de hábitos acuáticos. De cabeza pequeña, redondeada, poseen el cuerpo fusiforme, con pies en forma de aletas.  Las piezas fósiles, poseen una edad aproximada de 9 a 7 millones de años en adelante. Por las características de los sedimentos hallados, se los reconoce como pertenecientes al Terciario tardío (Plioceno temprano). Provienen de la Formación Ituzaingó, mayoritariamente estéril desde el punto de vista paleontológico, a excepción de su base que ha dado una rica fauna continental, conocida como "Mesopotamiense" o Conglomerado fosífero.  Dicha formación se apoya, en discordancia erosiva, sobre la Formación Paraná, representada por sedimentos marinos del "Mar Paranense", que cubrió esta región a mediados y fines del Mioceno. Durante esa época comienza la sedimentación del "Paranense", rellenando la gran cuenca pampeana. El Dr.Frenguelli dejó sentada su consideración de que "el mar" llegó a ocupar toda el área de la pampa hasta el pie de las Sierras Pampenas. Si bien actualmente, varios autores no coinciden con el avance del mar en más de una oportunidad (Aceñolaza, 1976; Camacho, 1967; Pascual y Bondesio, 1982), nadie discute de la existencia de procesos ingresivos y regresivos marinos en este período.

Carcarocles megalodon.

Selaceo. Durante el periodo Mioceno, en lo que hoy es el Cerro Gualicho en la Provincia Patagonica de Rio Negro, entre 10 y 12 millones de años atrás, el mar ingreso numerosas veces al continente, depositando sedimentos con restos fósiles de vertebrados e invertebrados marinos muy llamativos, sobre todo por sus dimensiones. Carcarocles megalodon, fue un Selaceo (Tiburón) del cual solo se han preservado como fósiles sus enormes dientes, ya que al igual que sus descendientes tenían un esqueleto cartilaginoso, el cual no se preservo en los sedimentos. Pero los estudios de anatomía comparada realizados en los últimos años brindaron muchos datos importantes. Carcarocles pudo tener unos 20 metros de largo y pesar hasta 50 toneladas. Los paleontólogos creen que se extinguió hace 2,5 millones de años, durante el inicio del Pleistoceno. Otros piensan que podrían vivir en la actualidad en aguas muy profundas, al igual que las especies de tiburones descriptas recientemente.

Otros vertebrados del Mioceno Argentino: Mamíferos: Microbiotherium, Sparassocynus, Pseudohalmarhipus, Peltocoelus, Asterostemma, Neuryurus, Nematherium, Analcitherium, Neonematherium, Lagostomopsis, Cardiatherium, Anchimys, Kiyutherium, Proheptoconus, Adinotherium, Mixotoxodon, Gyrinodon, Homalodotherium, Asmodeus, Miocochilius, Acrotypotherium, Typotheriopsis, Pachyrukhos, Raulringueletia y Tremacyllus. Aves: Arthrodytes grandis, Paraptenodytes antarcticus, Palaeosphensiscus patagonicus, Prosqualodon, Argyrocetus, Diochotichus y Pontoplanodes. Peces: Oxyrhina, Lamna, Odontaspis, Notidanus, Scapanorhynchus, Corax, Hemipristis, Sphirna, Galeocerdoy y Synechodus. Reptiles: Alligator y Gavial. Aves: Paraptenodytes, Cruschedula, Cladornis, Apterodytes, Physornis, Brortornis, Liornis y Eucallornis,

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